ANTONIN PANENKA EJECUTA SU PENALTY

Por hoy doma las renegadas bestias
que conminan tu sangre a su derrumbe
por hoy aniquila el corazón acerado
que transporta su labia
su lengua magnética
su garra de ácidos exactos
a la gravedad de tu pulso
al visible temblor de tus rodillas

Por hoy concéntrate en dibujar tu territorio
tu patria chica –no más de doce pasos-
y toma el aire  de los asesinos
a punto de dar
el golpe que los manda
a ese ignoto  -y necesario-
país donde los impíos
celebran.

de HEROICAS

Se nos fueron los trenes
nos dejaron
su imperio de zozobra
la velocidad de la luz
autos de iridiscente rabia
nichos
donde van a morir
los ácidos metales
Se nos fueron los trenes
y de pronto aparecieron
clubes de polizontes desterrados
un puñado de historias de suicidio

Se nos fueron los trenes
sin embargo
entre sueños de dura carne
sexo
premeditados crímenes
luz incierta
al fondo de un pasillo
alguien sueña con trenes que vendrán
a cruzar el jardín
de alguna casa
que asaltarán el campo de pelota
donde pastan hambrientos
los sueños de la tribu.

LEV YASHIN A SUS DISCÍPULOS

No es necesario
el resorte
preciso
de la fieras
y sí
en cambio
la certeza
de un paraíso
concentrado
inalcanzable

No es necesario
el magnetismo
de la mano
ni el músculo
abastecido
como un trozo de silencio
donde llegan sílabas
letras
pacientes oraciones
conjuradas
elipsis

Se necesita la impronta
de un vuelo
que altere
la gravedad
se necesita
la ligereza
sibilina
del dardo
cuando alcanza
el pecho

Volar es la victoria
de los ángeles
más no
de los audaces
que pulen
sus hallazgos aéreos
rescatan
tesoros
flotan en su potestad
y ahí
en esa imagen
de animal
captado en su caza
eternamente
perduran.