Crudo (y otros poemas)

CRUDO

De tan negra
y profunda
la tristeza parece un pozo de petróleo.

¿Se formará también de aquello que está muerto?

Nos construyen las pérdidas:
instante
tras instante
tras instante.

Así que no lo dudes,
reclama para ti
en este día
la lentitud del saurio,

la inocencia del fósil,

la oscuridad del hombre que imagina
el final de una cueva.

Deja de preocuparte por quién eres.

El árbol que no es bosque
lo anticipa.

 

ASTILLA

Ha esperado
paciente
a clavarse en tu dedo.

La simiente creció
hasta ser árbol,
que más tarde fue mueble

y ahora germina en ti su podredumbre.

Dime entonces
qué aguardas
para cerrar el ciclo,

para hundirte en la carne
de lo que llamas mundo.

 

B+

De cerca es como el mapa de un sitio al que no has ido
pero querrías ir,
porque una aguja marca su destino concreto.

Abro y cierro la mano:
que la sangre circule hasta la bolsa
y allí espere paciente
hasta llegar a ti,

mientras yo me pregunto
a qué parte de mí he renunciado

o si habrá algún recuerdo que ya no fluirá más…

Tengo hermanos de sangre a los que no conozco:
¿sabrán reconocerme si se cruzan conmigo?

¿Y qué sentiré yo
al saber que mi sangre circula por sus venas?

Abro y cierro la mano
mientras pienso si eso no es también la poesía:

tomar sin merecer,

ser en el cuerpo de otro.

 

PRIMERA VISITA AL ZOO

Tenía doce años y mi madre
me regalaba un mundo para mí:

―¿Si la tristeza fuese un animal?

―Si la tristeza fuese un animal…
pues un escarabajo.

Y entonces le contaba que había días
en que ese escarabajo fabricaba
una bola muy grande en mi garganta.

Los ojos de mi madre eran de búho.
Parecía entenderme sin hablar.

―¿Y cómo te imaginas ser mayor?

No sé qué respondí,
tenía doce años:

aún no comprendía que crecer
es ir al zoo
y sólo ver barrotes.

 

OLA DE FRÍO

(W. B. Yeats)

El estado de ánimo no importa.
Sólo la oscuridad
descongelándose
cañerías adentro.

(La memoria son esas cañerías.)
Abro el grifo:
canto lo que se pierde

porque me asusta aquello que he ganado.

El dolor, como el agua,
no es estático,
fluye.

Atrévete a pensar en el escoplo,
en golpear
porque te golpearon.

 

MORGUE

El final es de donde arrancamos.
T. S. ELIOT

Porque todos los cuerpos
encierran una historia,

quisiste ser forense.

Así aprendiste que la soledad
es la piel fría
de una vieja puta

y que el amor
se hace más duradero dentro de un tatuaje:

los ojos leen aquello que las palabras tocan.
Y el silencio
anuncia la amplitud,

la vastedad de lo que no conoces.

¿Alguna vez pensaste que tu cuerpo
es sólo la envoltura
del gusano de seda de la muerte?

Su crisálida deja tras de sí,
tumbado en la camilla,

un cadáver
abierto.